jueves, 4 de noviembre de 2010

Perspectivas teoricas de la psicología social

Comentario preliminar: En la lectura de las perspectivas teoricas de la psicología social, me llamo mucho la atención la palabra construccionismo, supuse sería lo mismo que constructivismo, por ello busqué y encontré algunos datos importantes sobre esa diferencia y algo más de la relación entre la psicología social y el construccionismo, espero les sirva…

La concepción acerca de que la realidad es construida por el sujeto esta dada principalmente por dos corrientes, que generalmente tienden a usarse por igual pero en realidad difiere una de la otra a pesar de ser epistemológicamente compatibles, el constructivismo y el construccionismo. Como lo aclara Munné (1999) el constructivismo parte de un marco teórico de la Gestal y el sociocognitivismo los cuales consideran a las estructuras preceptúales o cognitivas como las responsables de la construcción de la realidad. Por el otro lado el construccionismo retoma las teorías como el interaccionismo simbólico, la etnometodología y especialmente en la teoría del acto social  y del otro generalizado de Georges Mead, que tiene un carácter fenomenológico y hermenéutico por lo que consideran que la realidad se construya por medio de elaboración social de los significados. En palabras resumidas el primero tiene una concepción de construcción individual dada ya sea por estructuras cognitivas o perceptivas y el segundo se guía más hacia una construcción de la realidad por medio de la interacción con los demás.
A la psicología social le interesa propiamente el construccionismo, pues como se dijo anteriormente esta corriente se interesa específicamente por la construcción interindividual de la realidad, principalmente mediada por el lenguaje, el cual como menciona Berger y Luckmann (1998) este es el que da el camino de la vida y en la sociedad  y  llena esta misma de objetos significativos. El lenguaje es esa gran herramienta que nos permite dar sentido a nuestro entorno y objetivar mi interpretación subjetiva de esa realidad y es aquel que nos da la posibilidad de acumular el conocimiento y trasmitirlo en el tiempo.
En mi interacción con el otro es en mis encuentros cara a cara donde confirmo y reafirmo la existencia del otro como un ser real, las pautas de interacción son flexibles dado a los intercambios significativos que se dan en ellas.
De forma general podríamos decir, con base en Íñiguez (2005), que los elementos que configuran las posiciones construccionistas son el antiesencialismo, afirmando que la realidad no es independiente del conocimiento que producimos sobre ella. Es el cuestionamiento de las "verdades" establecidas, lo que pone el énfasis en el carácter cultural e histórico del conocimiento, y el papel conferido al lenguaje en la construcción del mundo social. Estas reflexiones están presentes en diversas áreas de las ciencias sociales y provocaron, según Danzinger (1997), un gran impacto en la psicología.
En la Psicología Social las reflexiones construccionistas4 surgen en el período de la crisis que va de mediados de la década de los años sesenta y hasta el inicio de los años setenta del siglo pasado, como una corriente comprometida con la crítica a los presupuestos de la ciencia moderna, la racionalidad universalista y, según las palabras de Ibáñez, con una nueva sensibilidad científica
Las reflexiones construccionistas han permitido reevaluar de forma crítica los conceptos de la psicología, así como también la reconstrucción de algunas de sus principales nociones. Ibáñez (2001) apunta en esta dirección al afirmar que los fenómenos psicológicos no están dados, sino que son construidos mediante nuestras prácticas, que son inevitablemente contingentes, sociales e históricas, y relativas a una determinada cultura. Además, para el referido autor los fenómenos psicológicos están parcialmente conformados por el conocimiento que es producido sobre ellos. De esta forma, los psicólogos coparticipan en la conformación de la realidad psicológica cuando utilizan los conceptos y categorías en su quehacer profesional y también, cuando producen conocimientos sobre los fenómenos psicológicos.
Según Ibáñez (1994:250) el construccionismo "disuelve la dicotomía sujeto-objeto al afirmar que ninguna de estas entidades existe con independencia de la otra y que no es posible pensarlas como entidades separadas, cuestionando de esta manera el propio concepto de objetividad". De ese modo, tanto el conocimiento como el objeto, así como el sujeto y los criterios que validan el conocimiento, son el resultado de prácticas sociales. Los objetos no existen a priori, no están dados con anterioridad, y los sujetos están implicados directamente en esta construcción.

PUBLICADO POR: GRECIA ALVAREZ 

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